TERCER DÍA

  1. La sabiduría recibida
  2. La sabiduria intelectual
  3. La sabiduria experimentada
  4. Las 3 características: La impermanencia, la naturaleza ilusoria del yo y el sufrimiento.

El tercer día ha terminado. Mañana por la tarde entraréis en el campo de la sabiduría, la tercera división del Noble Sendero Octuple. 

Se empieza el camino absteniéndose de hacer daño a los demás, pero como seguimos generando negatividades en la mente, aunque no hagamos daño a los demás, seguimos haciendo daño a nosotros mismos. Por eso, empezamos a a controlar la mente y reprimir las impurezas que van apareciendo en la mente, observando la respiración. Pero reprimir las impurezas no es eliminarlas. Permanecen en el inconsciente y allí se multiplican, continuando sus efectos dañinos. Por ello la necesidad del tercer paso, ni expresar las impurezas ni reprimirlas, permitir que aparezcan para erradicarlas.  La mente estará liberada sólo cuando las impurezas sean erradicadas.

Cuando la mente esta purificada, nos abstenemos de acciones que dañan a los demás, por que por su naturaleza, una mente pura está llena de amor, buena voluntad, y compasión hacia los demás. Igualmente, y sin esfuerzo uno también se abstiene de acciones que dañan a uno mismo. Así se vive una vida sana y feliz. 

Llegamos a las dos últimas partes del noble sendero octuple:

7. Samma-sankappa: Pensamiento recto. No es necesario detener todo el proceso del pensamiento para empezar a desarrollar sabiduría. Los pensamientos se quedan, pero el patrón de pensamiento cambia. Las impurezas de la mente a nivel superficial desaparecen con la práctica de la consciencia de la respiración.

8. Samma-ditthi: Comprensión recta. Entender la realidad  tal y como es, y no como parece ser.

Beneficios-de-meditar

Todo el mundo sabe que el universo está continuamente cambiando, pero la simple comprensión intelectual de esta realidad no sirve, debéis experimentarla en vuestro interior. Quizás la muerte de un ser cercano o querido os obligue a enfrentaros a la dura realidad de la impermanencia y empecéis a desarrollar sabiduría, y a ver lo absurdo de luchar por las cosas de este mundo y pelearse con los demás. Pero pronto el antiguo hábito del egoísmo se reafirma, y la sabiduría desaparece, porque no está basada en la experiencia directa, la experiencia personal. No habéis experimentado la realidad de la impermanencia en vuestro interior.

Todo en este mundo es efímero, pasajero, surgiendo y desapareciendo a cada momento. Pero la rapidez y la continuidad del proceso crean la ilusión de la permanencia. La llama de una vela y la luz de una bombilla están cambiando constantemente. Si podéis detectar el cambio con vuestros sentidos, y esto es fácil en el caso de la llama de la vela, podéis acabar con la ilusión. Pero, en el caso de la bombilla, el cambio es tan rápido y continuo que no se puede detectar con los sentidos, y es mas difícil que la ilusión desaparezca. 

Se puede detectar el cambio constante en el río que fluye pero, ¿cómo entender que también cambia constantemente la persona que se esta bañando en él?

La única manera de acabar con la ilusión es aprender a explorar este cambio en nuestro interior, a experimentar nuestra propia estructura física y mental, cambiando a cada momento. Examinar la verdadera naturaleza de la estructura física y mental. Comenzando desde el nivel superficial , la realidad aparente, y penetrar hasta la realidad más sutil, y descubrir que toda la estructura física, todo el mundo material está compuesto de partículas subatómicas, llamadas kalapas. Y cada partícula está compuesto de 4 elementos: – tierra, agua, aire y fuego -. Y estas partículas son la base de la estructura del cuerpo, y que están surgiendo y  desapareciendo, con gran rapidez – trillones de veces por segundo-. La verdad es que no existe solidez en el mundo material, todo es vibración. 

meditacion

A medida que la comprensión de la impermanencia se desarrolla, aparecen otros aspectos de la sabiduría: no “yo”, no “mio”. En la estructura física y mental todo dura un momento, no hay nada que pueda identificarse como un yo estable. Si hubiera algo realmente “mio”, entonces lo podre poseer, controlar, pero la realidad es que no tenemos ningún control sobre nuestro cuerpo, constantemente cambia, envejece, con independencia de cuáles sean nuestros deseos.

Entonces se desarrolla el tercer aspecto de la sabiduría: sufrimiento. Si tratamos de mantener algo que está cambiando más allá de nuestro control sufriremos. Normalmente, identificamos el sufrimiento con experiencias sensoriales desagradables., pero el apego a las experiencias agradables tambien causa sufrimiento, por que también son impermanentes. 

01. Discurso del tercer día del Curso de Vipassana – Goenka -.
Este es el discurso del tercer día de Goenka, y  se habla sobre la sabiduría, mientras se sigue practicando la conciencia de la respiración.